LA DISCIPLINA
La disciplina es el primer valor a
trabajar en la superación y mejoramiento personal, debido a la falta que hace y es una herramienta que
posibilita el cumplimiento de todas las metas que nos podamos proponer. Entonces la disciplina es la
estructura o base que permite el cumplimiento de un objetivo a través de
ciertas acciones. Esto se traduce a responsabilidad, orden, dedicación,
entrega, constancia y seguimiento.
La disciplina necesita de unas
características de la persona para que se dé, como lo es: el carácter, el orden
y la eficacia.
El aplicar una actividad que permita la consecución de metas y objetivos por un mes, desarrolla hábitos y costumbres, que se irán afianzando en virtudes.
Para eso debes hacer todos los días una rutina en tus actividades, como levantarte siempre a las misma hora, una hora que te permita realizar lo planeado, como a las 4:30 de la mañana y acostarte a las 9 de la noche o diez.
Realizar ejercicios todos los días a la misma hora y con la misma intensidad; lo mismo con: leer, estudiar, comer, entre otras más.
Por ese motivo, se ofrecen once pasos para el camino del
disciplinado:
1.
Organizar y planear el tiempo para
cumplir con mis responsabilidades.
2.
Mejorar constante y gradualmente para
alcanzar un ideal.
3.
Hacer un poco más de lo esperado para avanzar
en los trabajos.
4.
Ordenar mi lugar de trabajo, de
estudio, mi habitad y lugar de descanso.
5.
Auto controlarme emocional para
conseguir mis metas.
6.
Cuidarme, comer bien y hacer ejercicio
diario.
7.
Hacer todas las cosas bien y de forma
concentrada, aunque sean pequeñas.
8.
Ser sereno y calmado.
9.
Autoevaluarme constante.
10.
Revisar las cosas dos veces.
11. Detectar problemas y solucionarlos.
